Masaje Ku - Nye

El masaje tibetano, o Ku Nye, se encuadra dentro de las terapias externas que ofrece la Medicina Tradicional Tibetana para la prevención y curación de las enfermedades relacionadas con los desequilibrios de nuestro cuerpo físico y mental.

 

Como parte de un sistema médico holístico, este masaje busca el equilibrio de la mente y el cuerpo del paciente.

En nuestra sociedad actual, es una terapia indicada para aliviar el estrés diario, tanto físico, como emocional y psicológico, y ayudar en el camino de retorno al bienestar y a la salud plena.

 

Adscrito a la Medicina Tradicional Tibetana, es un método preventivo y curativo, que comparte los objetivos de longevidad, prosperidad y felicidad de este sistema médico milenario.

 

Desde la Medicina Tradicional Tibetana se contempla al ser humano como un ente formado por cuerpo y mente, caracterizado por una constitución propia formada por tres energías y cinco elementos.

 

Cuando el cuerpo y la mente están sanos estas tres energías y los cinco elementos se encuentran en un estado de armonía y equilibrio.

  • Purifica el sistema circulatorio y mejora la circulación.

  • Mejora la digestión de alimentos.

  • Aumenta la vitalidad y energía en el cuerpo y la mente.

  • Sana dolencias en el cuerpo físico, mental y emocional.

Desórdenes y desequilibrios para los que el masaje está especialmente indicado:

 

  • Desequilibrios relacionados con el estado emocional y la psicología: nerviosismo, angustia, estrés, insomnio, falta de aire, tristeza, sensación de vacío, miedo, sensaciones de inseguridad, sensación de pánico, falta de memoria, dolor emocional, etc.

  • Desequilibrios físicos generales: mareo, vértigo, visión borrosa, tos seca, asma, falta de voz, taquicardia, presión en el pecho, dolores cervicales, dolor de espalda, estreñimiento, etc.

  • Desequilibrios físicos de tipo crónico: dolor lumbar, cansancio generalizado, piedras en riñón, cistitis, problemas de colon, reuma, artritis, artrosis, problemas circulatorios y de articulaciones, etc.

 

El masaje tibetano, es por tanto, una terapia médica a nuestro alcance para recuperar nuestro equilibrio mental, nuestra salud física y mantener nuestro bienestar.

 

 

 

 

 

 

El masaje tibetano Ku Nye: suave, lento y profundo

Este milenario masaje reúne dos características: es placentero y efectivo. Es decir, trabaja eficazmente y sin dolor grupos musculares en tensión, puntos y líneas de presión que estimulan el bienestar orgánico y devuelven elasticidad y equilibrio al cuerpo.

Medicina tibetana

La medicina tibetana es uno de los sistemas médicos integrales más antiguos del mundo, practicada con éxito en Tíbet.  Transmitido de generación en generación, llegó a Occidente traída desde asentamientos tibetanos del norte de la India.  Brinda una eficaz y singular comprensión de la causa y la naturaleza de la enfermedad, de las energías vitales internas y de la anatomía de los múltiples canales corporales.

Además de contar con una gran farmacopedia curativa, ofrece un planteamiento holístico que combina cambios dietéticos y conductuales, curas herbales, masaje y meditación, constituyendo un método único de sanación que se fundamenta en los cuatro libros médicos llamados Gyud Zhi.

El Ku Nye

Allí se describen seis terapias externas. Una de ellas, denominada Ku Nye, literalmente significa “frotación de pomadas”. Traducido: masaje.

La medicina tibetana parte de la premisa de que el cuerpo humano se componen de cinco elementos básicos: tierra, agua, fuego, aire y espacio.  Así, entonces, el masaje cumple la función de equilibrar el elemento aire.  Para ello, se vale de diversas técnicas como ser, por ejemplo, la acupresión, la reflexología, el shiatsu y el reiki.  Este enfoque holístico del masaje es propio de la medicina tibetana, que entiende el cuerpo no sólo como un plano físico, sino también energético y espiritual.
 

Técnicas de manipulación

 

Suave, lento y profundo: tres conceptos que caracterizan y definen a este milenario masaje.Las técnicas de manipulación que emplea incluyen frotamientos y/o amasados, sutiles estiramientos en camilla y diversas fricciones con la punta de los dedos, palma, nudillos y codos en zonas musculares, líneas y puntos de energía.  Además, aplica profundos movimientos circulares a puntos de acupresión y un interesante trabajo sobre los músculos con presiones y estiramientos simultáneos.Tiene un particular uso del aceite, que se emplea en cantidades muy precisas. Y que no sólo actúa como lubricante, sino que ayuda a mantener el elemento aire equilibrado.

Placer y eficacia

 

El masaje tibetano reúne dos características esenciales: es sumamente placentero, ya que consigue un estado único de relajación, pero también es altamente efectivo.Es decir, trabaja eficazmente y sin dolor grupos musculares en tensión, puntos y líneas de presión que estimulan el bienestar orgánico y devuelven elasticidad y equilibrio al cuerpo.Básicamente, se practica para aliviar contracturas profundas, dolores musculares y articulares, tratar problemas comunes de salud, como ser de tipo digestivos, o debilidad generalizada. 

 

Tradicionalmente, se lo ha empleado para tratar una serie de disturbios relacionados con el elemento aire. Entre ellos, por ejemplo, cefaleas tensionales, palpitaciones del corazón, sangrado, trastornos menstruales, estreñimiento, ciática y dolor lumbar.Pero también se lo utiliza como una terapia con efectos relajantes y revitalizantes.

CENTRO DE PSICOLOGÍA INTEGRAL - CENTRO BARUCH

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